Juegos del “mundo virtual”, como Second Life y World of Warcraft, son algunas de las herramientas que utilizan los señores de la droga y otros delincuentes para el blanqueo de dinero. Los jugadores utilizan dinero virtual o créditos a cambio de dinero real. Miles de participantes de distintos países se encuentran en línea y pagan dinero virtual desde sitios remotos. Luego, el dinero virtual se convierte a las monedas locales para llevar a cabo inversiones en inmuebles, arte y otros bienes, según www.PoliceOne.com, un sitio de noticias frecuentado por la comunidad de aplicación de la ley en Mexico.
Las operaciones de apuestas por Internet también son vulnerables a las actividades delictivas, desde el financiamiento a terroristas hasta la evasión impositiva, según el Departamento de Estado de los EE. UU. Los casinos tradicionales deben presentar informes a las autoridades federales y seguir programas de cumplimiento de las normas contra el lavado de dinero.
Costa Rica, por ejemplo, posee una considerable industria de juegos de apuestas por Internet que, en la práctica, apenas está regulada. La industria de las apuestas deportivas en línea realiza transacciones que rondan los US$ 12.000 millones anuales y emplea a 10.000 personas en esa nación. Una pérdida intencional que desplaza los fondos de forma eficaz por todo el planeta puede pasar fácilmente inadvertida.